Política

Piden crear un dispositivo de salud mental por los suicidios en la Policía Bonaerense

El senador bonaerense del bloque libertario dialoguista, Sergio Vargas, en las últimas horas presentó un proyecto de ley para crear un dispositivo de salud mental especifico para el personal de las fuerzas de seguridad, ante el aumento exponencial de casos de suicidio, que sacude la provincia de Buenos Aires.

“Esta ausencia de políticas específicas no solo impacta en la vida personal de los agentes, sino que también repercute directamente en la calidad del servicio de seguridad que el Estado brinda a la ciudadanía”, alegó el senador bonaerense.

En los últimos tiempos se volvieron más habituales los episodios de integrantes de las fuerzas de seguridad que deciden quitarse la vida. En la mayoría de los casos, el trasfondo parece repetirse: hogares atravesados por dificultades económicas, salarios insuficientes y una fuerte carga de horas de servicio extra para poder cubrir los gastos esenciales.

“Durante años, quienes integran estas instituciones desempeñaron sus funciones en contextos de alta exigencia emocional, exposición a situaciones traumáticas y presión operativa constante, enfrentando lo que técnicamente se denomina riesgo psicosocial crítico”, describió Vargas.

En esa línea, el senador por la Sexta sección electoral advirtió que “se están perdiendo agentes no solo a manos del crimen organizado, sino a causa del desgaste postraumático y la falta de una red de contención institucional efectiva“. “Estos padecimientos permanecen muchas veces invisibilizados o silenciados por temor a sanciones”, mencionó.

En ese marco, Vargas presentó un proyecto de ley para crear el Programa Integral de Salud Mental para el personal de las fuerzas de seguridad y penitenciaria de la provincia de Buenos Aires, que dependa tanto del Ministerio de Seguridad bonaerense así como del de Justicia y Derechos Humanos.

Según detalló el legislador, el dispositivo de salud mental será de carácter obligatorio para todos los efectivos de las fuerzas de seguridad en actividad, con la posibilidad de extenderse al personal retirado, incluyendo a grupos familiares directos, a fin de promover el bienestar psicoemocional de los trabajadores en todas las etapas de su carrera.

Además, el programa buscará prevenir factores de riesgos asociados al estrés laboral crónico, trauma, violencia institucional y situaciones de alta exigencia operativa, detectar tempranamente situaciones de padecimiento mental, garantizar intervenciones oportunas y confidenciales e implementar dispositivos de acompañamiento y contención.

En paralelo, Vargas destacó que el proyecto pretende desatar uno de los nudos ciegos más críticos de la legislación vigente. En el sistema actual, cuando un agente manifiesta riesgo psicológico y se le retira preventivamente el armamento, automáticamente deja de recibir ingresos vitales para su economía familiar, como las horas de Policía Adicional (POLAD) o las compensaciones por recargo de servicio (CORES).

“El resultado de esta ecuación es trágico pero previsible: el uniformado oculta su depresión y su estrés para no sufrir un recorte drástico en su salario, conviviendo con su arma reglamentaria hasta que es demasiado tarde”, explicó el senador bonaerense.

Ante este contexto, el legislador consideró que “consagrar normativamente la intangibilidad de la remuneración regular no es un privilegio, es una medida de salvataje directo para que el efectivo pierda el miedo a pedir ayuda”.

“Al reconocer la necesidad de generar condiciones laborales saludables, promover el autocuidado y asegurar procesos de reinserción progresiva para aquellos agentes que atraviesen situaciones de padecimiento mental, se evita toda forma de discriminación o sanción encubierta”, completó Vargas.

En rigor, el Programa Integral de Salud Mental pretende garantizar dispositivos accesibles, confidenciales y permanentes de atención, así como instancias de evaluación periódica, capacitación continúa y acompañamiento interdisciplinario, a fin de prevenir y abordar los casos eventuales casos de suicidio en las fuerzas de seguridad.

A su vez, el dispositivo de salud mental establece que las autoridades de aplicación deberán elaborar y elevar anualmente un informe detallando los avances, alcances y resultados del programa, a fin de contar con datos estadísticos sobre el estado en el que se encuentran los agentes de las fuerzas de seguridad.

“Resulta necesario desarticular una cultura institucional que históricamente desalentó la expresión del malestar psíquico, promoviendo en cambio condiciones que favorezcan el cuidado, el acompañamiento y la detección temprana, cuidar a quienes tienen la responsabilidad de cuidarnos es una obligación ética y política del Estado”, cerró Vargas. (26-04-26).

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