Claromecó: «Espero que aprendamos de lo ocurrido», dijo el hijo del fiscal Lemble

Tras la seguidilla de hechos que se dieron en la jornada del lunes, con el ingreso de Augusto Lemble a Claromecó a pasar la cuarentena tras volver de un viaje laboral a Brasil, la posterior renuncia del delegado Carlos Avila por no haberlo podido evitar, y la movilización de los habitantes de la localidad para exigir la expulsión de Lemble, esta mañana el apuntado emitió un comunicado en el que buscó ponerle paños fríos a la situación, reconoció que sintió mucho miedo, llamó a la reflexión y defendió su accionar alegando que todo lo que hizo se encuadró en lo legal.

A continuación, lo expuesto por Augusto Lemble:

Mi nombre es Augusto Lemble, ingresé a Argentina el 12 de abril por el paso fronterizo Paso de los Libres. Hice toda la documentación necesaria para transitar a Claromecó, hacia la casa que yo considero mi hogar, donde tengo la mayoría de mis pertenencias y donde paso la mayor parte del año.

De ahí tuve que manejar 1200 kilómetros hasta mi domicilio en Claromecó, donde iba a hacer la cuarentena. Hice muy pocas paradas, solo las necesarias en estaciones de servicio, siempre con barbijo, y me pararon en un par de controles policiales.

En Tres Arroyos estuve parado bastante tiempo porque se sabía que iba a tener inconvenientes para ingresar a Claromecó, donde a pesar de tener toda la documentación necesaria no me iban a dejar ingresar a mi domicilio. Tuve que ser escoltado con un móvil policial hasta mi casa, lo que me parece bien porque la policía tiene que controlar que cada persona que tiene que cumplir con el aislamiento lo haga en su vivienda, y ver que los 15 días que tienen que estar en cuarentena lo cumplan.

Es por eso que me comuniqué con los policías y me dijeron que iban a pasar todos los días. Les dije que no había inconveniente si se querían quedar frente a mi casa las dos semanas. Porque sabía que la localidad estaba muy preocupada porque ingresaba alguien del exterior. A pesar de que tomé todas las medidas y tenía toda la documentación para no ser una amenaza.

A una hora de haber llegado a mi domicilio, se habían juntado entre 50 y 100 personas frente a casa. Yo estaba solo con policías frente a casa, tratando de cuidar mi hogar porque había muchas amenazas, muchos insultos, mucha violencia en general.

Estaba muy asustado, nunca había estado tan asustado. No se lo deseo a nadie. Pueden tratar de imaginar a tantas personas afuera, sentía que me odiaban porque estaba ahí, cuando en realidad yo siempre fui a Claromecó, siempre voy a veranear y paso mucho tiempo durante el año.

Fue muy duro hasta el nivel que me tuve que ir de la localidad, me echaron de mi domicilio las personas que estaban ahí y habían violando la cuarentena. Poniéndose en riesgo a ellos mismos y también a mi. Pensaron que sus vidas valían mas que la mía y me echaron del lugar en el que tenia que hacer cuarentena por 14 días..

Las leyes están hechas para todos por igual, abarcan a todos los argentinos por igual. Todas nuestras vidas valen lo mismo.

Fue muy fuerte todo lo que viví. Tener que hablar con mi madre llorando, toda mi familia preocupada y yo no había hecho nada malo. Tenia toda la documentación, y había hecho todo el trámite para pasar una cuarentena sin ser una amenaza.

Lamentablemente personas que pensaban que su vida vale mas la mía me echaron de mi casa y se pusieron en riesgo.

Espero que esto sirva como enseñanza para todo el resto de la comunidad y del país. Sé que se hizo grande y salió en bastantes lados.

No quiero politizar, no voy a dar opiniones. Solo llamo a que haya mas unión y empatía. Porque de esto salimos entre todos y todos siguiendo las leyes. Yo quedándome los 14 días donde debo, y las otras personas quedarse en sus casas, sentirse seguras, porque el virus esta ahí y nos pone a todos en riesgo. Es por eso que yo volví a mi país. Lamentablemente recibí algo diferente.

Espero que la situación mejore y aprendamos de lo ocurrido. (Fuente y foto: La Voz del Pueblo).

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