Policiales

Condenado a prisión por protagonizar un raid delictivo en Monte Hermoso

Una verdadera madrugada de “furia” protagonizó a fines del año pasado en Monte Hermoso un sujeto involucrado en dos robos y el incendio de una vivienda.

Se trata de Carlos Sebastián Molina (28), quien fue hallado culpable de sustraer una moto que utilizó para llegar hasta el inmueble donde provocó las llamas que dañaron la propiedad y posteriormente intentó apoderarse de mercadería y dinero de un comercio ubicado frente a la comisaría de esa localidad.

En las últimas horas, en el marco de un debate llevado adelante por el juez del Tribunal en lo Criminal Nº 1, Hugo Adrián De Rosa, el procesado fue sentenciado a la pena de tres años y medio de prisión efectiva, por los delitos de robo agravado de vehículo dejado en la vía pública, daño y tentativa de robo simple.

El magistrado consideró probado que el 7 de noviembre de 2025, con anterioridad a las 3 de la madrugada, Molina y un cómplice sustrajeron un rodado marca Zanella 110cc. del estacionamiento del barrio Fonavi, sobre la calle Luzuriaga, entre San Martín y Deluster.

Para consumar el hecho arrancaron la “pechera” del rodado, cortaron los cables de encendido y los empalmaron para lograr darle arranque.

Poco después ambos sujetos se dirigieron hacia el sector de Río Iguazú al 1.000, iniciando un incendio en una habitación situada en la planta baja de la casa.

Las llamas comenzaron sobre una cama de dos plazas y provocaron pérdidas “en el interior del inmueble y en la fachada”.

Por último, alrededor de las 5, rompieron el vidrio de una puerta y accedieron a una despensa situada en Pedro de Mendoza y la avenida San Martín.

De ese local intentaron sustraer bebidas, carne, fiambre, golosinas y herramientas, además de unos 130 mil pesos en efectivo.

Gritos y arresto

Un efectivo policial declaró que el día de los hechos se encontraba en la seccional montehermoseña y recordó que se trató de una madrugada con mucho movimiento.

Dijo que estaba tomando declaraciones por un incendio ocurrido en una vivienda y que en esas circunstancias comenzó a escuchar gritos alertando sobre un robo que estaba ocurriendo en un comercio ubicado frente a la dependencia.

Explicó que salió a la vereda y advirtió daños en el frente del local, al tiempo de observar a dos personas que corrían cargando bolsos y valijas.

El uniformado solicitó apoyo y comenzó a perseguir a los sospechosos, quienes intentaron refugiarse en un complejo de departamentos, donde fueron arrestados Molina y Agustín Gómez Da Silva (aguarda un juicio abreviado).

Posteriormente, el propietario de la casa incendiada señaló a los dos aprehendidos, indicando que ambos habían estado anteriormente en el lugar y pretendieron “quitarle la vivienda”.

Comentó que esa madrugada, por miedo a ser agredido, se había escondido en un auto abandonado frente a su inmueble.

Describió que vio llegar una moto en la que se movilizaban Molina y otro hombre, quienes entraron al terreno y lanzaron una bomba tipo Molotov, provocando el inicio del fuego.

También admitió haber conocido la voz del imputado y que luego lo vio en la filmación de una cámara de seguridad.

Agregó que la casa se quemó completamente y que debió ser demolida por tener riesgo de derrumbe.

Un policía que intervino por el siniestro indicó que recolectaron testimonios en el lugar y que mediante las cámaras del monitoreo municipal pudieron observar que la moto en la que se movilizaban los sospechosos se dirigió tras el hecho hacia el sector donde residían los mismos.

Sobre el operativo que terminó con la aprehensión de los acusados, mencionó que en el domicilio que alquilaban hallaron una moto que habían robado esa madrugada y fue reconocida por la dueña.

Prueba decisiva

“Luego de efectuar una valoración integral de la prueba presentada en el presente debate debo decir que no estamos en presencia de hechos aislados, sino que se presentan dentro de una misma secuencia temporal y fáctica, desarrollada durante la madrugada del mismo día y ejecutada por los mismos sujetos”, indicó el juez.

Agregó que “se apoderaron de la motocicleta durante la noche, utilizando dicho rodado para desplazarse por el barrio, circunstancia que fue advertida en los registros fílmicos de cámaras de seguridad analizados por el personal policial interviniente”.

Indicó que posteriormente los sujetos se trasladaron hacia la vivienda de la calle Río Iguazú y, en el marco de un conflicto previo que mantenían con el propietario, causaron el incendio.

También los situó en el frustrado robo al comercio.

“La proximidad temporal entre los hechos, la utilización de un mismo medio de movilidad, la coincidencia de los sujetos intervinientes y el desarrollo de las conductas dentro de un mismo ámbito territorial constituyen circunstancias objetivas que permiten concluir que todos los episodios analizados forman parte de un mismo derrotero delictivo desplegado durante la madrugada, evidenciando una clara continuidad en el accionar del imputado”, finalizó el doctor De Rosa. (Fuente y foto La Nueva.). (21-03-26).

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