La ciudad

¿Qué pasará este año con la Fiesta de las Llanuras?

Daniel Civardi es un reconocido consignatario de hacienda, que tiene una reputación muy bien ganada más allá de su distrito, Coronel Dorrego, y por su actividad sumamente conocedor del campo, más allá de que la especialidad de la casa es la ganadería y sus mercados.

Pero eso no lo hace un hombre encerrado en los conocimientos de su profesión, sino que tiene una visión general del campo y de todo el sector productivo, por lo cual y más allá de que la charla giró en torno a su actividad principal, también le brindó a La Voz del Pueblo un panorama generalizado de la situación en su terruño.

Para Civardi, hoy “el campo es un oasis en el marco de semejante parate con esta pandemia, donde hay un montón de sectores que de un día para otro tuvieron que pararse, gente que debe pagar alquileres, sueldos, cargas impositivas, las energías y tiene su empresa cerrada”.

Y acotó sobre sus afirmaciones que el campo “en realidad siguió funcionando, y si nos quejamos deberíamos mirar para el costado, donde abril fue el mes de máxima faena aunque parezca mentira lo que estoy diciendo, pero fue muy importante porque según escucho el ama de casa está en su hogar, el hombre también, así que se cocina más y las carnicerías en general han vendido más de lo que estaban vendiendo, así que desde ese punto de vista con la faena del gordo hemos funcionado muy bien”.

Graficó, asimismo, en forma comparativa, que “no nos olvidemos que en parte del país y del mundo principalmente la faena se ha caído un 70 u 80 por ciento, y nosotros seguimos porque el consumo interno ha sido un valor importante que siempre tuvo la ganadería”.

Descripciones

Metido en una descripción de lo que engloba en la actualidad la actividad ganadera, Civardi sostiene que “si hablamos de la invernada, a partir del desdoblamiento del dólar la mayoría de los productores que pueden venden una jaula de novillos y debe tratar por lo menos de reponer los terneros, eso ha hecho que sumado a que muchos productores no quieren vender sus terneros para estar calzados, hace que hoy esté 110 a 112 pesos en promedio el ternero macho de 180 kilos, cuando lo gordo lo estamos vendiendo entre 88 y 92 pesos. Fijémonos entonces que desde ese punto de vista, gracias a Dios, quien tiene su vaquita de cría se ve muy bien compensado con estos valores”.

Claro que esto llega “después de haber pasado uno de los peores veranos que recuerdo, donde realmente las lluvias no aparecieron y hace que habrá un faltante grande de soja, seguramente de maíz, a la cosecha gruesa le van a faltar kilos. Y con la ganadería en el verano la pasamos muy mal, pero como hoy hay herramientas se puede complementar, se puede dar energía de una manera, proteína de otra y así hemos subsistido con invernada en el campo, y hoy pensar que hemos vendido vaca con cría en 50 o 60 mil pesos, vacas con garantía de preñez entre 38 y 40 mil pesos, o como decía los terneros, realmente estamos hablando de valores muy importantes”.

Pero no todo queda ahí, después de pasada la sequía que pegó por toda la producción agropecuaria, “la gran suerte que hemos tenido que en momentos en que Europa cierra sus puertos por la pandemia, Rusia empieza a traccionar. Se ha escuchado hablar de la vaca rusa, que no es la flaca flaca pero tampoco es la que se engorda bien, entonces significa que un productor que quiera hacer una limpieza en su campo no necesita engordarla y la puede vender, hoy hemos vendido la vaca más flaca en 53 o 55 pesos, cualquier animal de esos pesa 350 a 400 kilos, entonces estamos hablando que a ese desecho un productor le saca entre 18 y 20 mil pesos, y para una vaca manufactura o carnicera hay que hablar de entre 62 a 70 pesos. Rusia hoy está absorbiendo el 70 por ciento de las exportaciones, apareció para darnos en este sentido una buena mano”.

Además, Civardi nos lleva a un paseo imaginario por el campo donde “los verdeos están muy bien, las avenas a pesar de que en el partido de Dorrego se hicieron un mes después…, hoy salir al campo es disfrutar y ver todo verde, las tierras preparadas para la fina y realmente entonces desde el campo lo único que tenemos para decir es pedir que por favor Dios nos siga protegiendo y que sigamos como estamos hoy”.

Producción mixta

Más allá de que las vacas, como comúnmente el hombre de campo suele identificar a los bovinos, son sus especialidad, y que trasladó a los consumidores para diferenciar cuando se habla de un terminado corte vacuno, o el siempre vigente asado, Civardi afirma con un gran convencimiento que se lo otorga el conocimiento que “diversificar la producción es como cualquier otra actividad, y eso ha hecho que en el caso del campo ese productor pueda seguir hasta estos días. Cuando empezó la década de los ‘80 o ‘90 con el boom de la agricultura, muchos empezaron a vender las vacas para dedicarse solamente a sembrar, quizás en el momento que tomaron la decisión era un buen negocio, porque el productor salió de la hacienda en momentos que no valía para dedicarse a la siembra, pero empiezan a errar cosechas y después hay que entrar al banco para solventar los costos que se perdieron con la mala agricultura, y llegaron los problemas, y empezaron a desaparecer tantos y tantos productores”.

Recuerda como ejemplo que “en los años ‘70 en Coronel Dorrego había alrededor de 2200 productores, y hoy no deben estar llegando a 500, y se debió justamente a eso, hoy por lo menos el productor chico tiene un valor arrendando su campo que le permite vivir, pero hubo épocas que arrendaba el campo y no le alcanzaba para pagar los impuestos. En la actualidad seguramente tiene al lado de su campo un productor grande que le arrienda su parte y le paga cinco quintales o 45 a 50 kilos de carne, entonces es un valor que le permite por lo menos vivir con su familia dignamente. Por eso sostengo que la agricultura y la ganadería van de la mano y ese complemento con el tiempo se va a ir asentando cada vez más”.

Conservador

Así es que para Civardi, en general, el campo en Coronel Dorrego “está bien. Ha sido siempre un partido muy conservador, en general el hombre de campo y la esencia del dorreguero es de un ser de cuidar su plata, de no tener una vida social que haga que haya que estar cambiando la camioneta todos los días o lo que van generando ciertas relaciones sociales, estuve hablando con el gerente de un banco y me decía que la cartera de pagos está bien, que no hay moras ni problemas, así que en general está bien, seguramente los bancos hoy deberían tener una mayor presencia y asistir a muchos productores para que puedan seguir, pero en realidad para la economía y la seca que hemos pasado, Dorrego está bien, el hombre de campo está en un momento discreto, no para tirar manteca al techo pero tampoco para decir que está mal”.

No obstante hay que diferenciar en esta actualidad que vive el país y de la que Dorrego no escapa. “Para el comercio la cosa es distinta, pasé por el centro y uno ve tantos negocios cerrados, con tanto costo fijo todos los días que seguramente ahí vamos a empezar a escuchar algún ruido”.

Olivicultura

Una producción que no solamente ha ganado espacio en Coronel Dorrego sino también relevancia a nivel nacional es la olivicultura, lo que para Civardi “ha sido muy importante, a partir de que hubo una decisión política de concretar que se haga la Fiesta Provincial del Olivo, que se haga tan visible y conocida, que empiezan a venir especialistas de esta rama y chef importantes, empezó a crecer y hay una gran cantidad de explotaciones de un cultivo que desde los años ‘60, si pasaban por Dorrego, se veían las plantaciones, o sea que ya era un producto que se daba aquí, dicen que por la cercanía del mar y a su vez por el clima seco realmente la calidad es muy buena, y hoy vemos un montón de chacras que están muy cuidadas y trabajadas para que estén produciendo bien, y se ha convertido en uno de los productos emblema de Coronel Dorrego”.

¿Sin fiesta?

Daniel Civardi es hombre de campo, hecho y derecho, como dicen de los paisanos elogiando sus condiciones naturales y duraderas en la vida por su arraigo a la tierra que produce incansablemente, pero también por mantener vivas las tradiciones que nacieron en las llanuras.

De ahí a que sea el presidente de la Peña Nativista, entidad que anualmente organiza la Fiesta de las Llanuras, que en 2019 cumplió nada menos que 60 ediciones y convoca a la tradición no solo de la provincia sino de otros lugares del país, con visitas en su historia de prestigiosos personajes, como don Atahualpa Yupanqui.

Pero también la pandemia le hace mella a la tradición, y por eso “estamos viendo en esta nueva vida que estamos viviendo donde estar presidiendo la Fiesta de las Llanuras es una gran responsabilidad y qué hacemos para este año, estuve hablando con el intendente para ver porque justamente este año no se hizo la Fiesta del Olivo, se suspendió la Fiesta de la Primavera en Monte Hermoso, entonces nosotros qué hacemos, y ahí empieza el gran tema. El lunes vamos a tener una reunión con sectores tradicionalistas de toda la región para ver qué estamos pensando cada uno, quizás se pueda hacer, pero de qué manera, pensar que durante una semana vamos a concentrar 200 personas en un centro cultural es inviable totalmente, entonces seguramente eso hay que evitarlo, hay que ver un paseo gaucho de qué manera se puede hacer, o por ahí, que es una opinión muy personal, me parecería que este es un año para decir que la dejaríamos de hacer. Si hay que hacerla, sería con la mitad de la calidad porque los números son muy grandes, no sabemos qué plata vamos a estar disponiendo las instituciones y la que va a tener la persona que venga a gastar en una entrada”.

Ingresando en un detalle de lo que significaría algún movimiento, Civardi puso sobre la mesa que “para hacer un desfile gaucho de la magnitud que se hace en Dorrego, con 50 o 60 delegaciones y tropillas, a cada una le sale hoy un camión para moverse 15 a 20 mil pesos, y la pregunta es si van a tener todos los centros tradicionalistas esa plata para salir, son todas cosas que tenemos que evaluar, y si a pesar de que con el nuevo protocolo se pueda hacer algo, hay que ver si vale la pena hacer la fiesta este año”.

Comentó agregando a lo descripto que todos los años se hace una reunión de centros tradicionalistas de la zona “donde nos juntamos en un determinado lugar, que este año toca en Coronel Pringles el último fin de semana de mayo y no se puede hacer, esa reunión es justamente para determinar las fechas que cada uno hace su fiesta y no se superpongan las fechas, y ese diagrama está totalmente descartado. Yo les pregunto cómo va a estar el país en octubre y nadie lo va a poder decir, entonces es un problema decidir estas cosas que vamos a empezar a resolver a partir de la semana que viene. Personalmente entonces pienso que este año la fiesta, por lo menos de la envergadura que la veníamos haciendo, no la veo”.

Así fuimos cerrando la charla con este gaucho dorreguense, lleno de agradecimientos cuando lo llamamos o lo visitamos en su ciudad, no solamente porque nos ocupemos de sus actividades, sino por lo que él estima que La Voz del Pueblo “hace por los pueblos” y en su caso Coronel Dorrego. “Pedirle a Dios que nos proteja por un momento que aparte de difícil es muy distinto, donde nadie tiene la receta, cuidarnos y que la sigamos pasando así” a pesar del dolor de las muertes, “porque cuando uno escucha las barbaridades que han pasado en el mundo…Seguramente que para la próxima charla que hagamos juntos tengamos cosas más claras y por sobre todo que quien hoy está parado de la manera en que se encuentra ojalá haya encontrado la vuelta para empezar por lo menos a hacer dar vuelta la rueda nuevamente. Encontrarnos y que esto sea una anécdota”. (La Voz del Pueblo).

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