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La vida en aislamiento: cómo proteger a niños y adultos mayores y establecer esquemas de contención

Contener, educar y ayudar son claves para evitar el pánico y el stress.

Luego de la suspensión de clases en todo el territorio nacional, tener niños en casa es complicado para los adultos que no pueden cumplir con la recomendación de aislamiento a causa de la pandemia mundial de coronavirus. Pero incluso cuando sí hay mayores a cargo, la imposición de límites no es una tarea fácil.

“Si aún no tienen la edad suficiente para comprender la razón del aislamiento, el encuadre comportamental en casa es más fácil de imponer por un adulto”, explica el psicólogo y psiquiatra Enrique De Rosa. “Los horarios y espacios se imponen siempre dialogando, la idea es que no pierdan algo que ya habían adquirido, que no tengan que readaptarse desde cero cuando vuelvan a los establecimientos educativos”.

En el caso de niños de edades más avanzadas, el especialista brinda como recomendación inicial un “apagón” de información mediática “para que no interpreten escenarios apocalípticos” mientras se les explica “que éste es un momento particular”.

“Lo mejor es también tomarlo como una instancia educativa, con algo de juego, explicando que no hay nada que temer pero haciendo que estén conscientes de los riesgos. Esto vuelve a los niños más resilientes y los ayuda a entender las crisis”, agrega. “Es esencial desdramatizar y mezclar de manera balanceada los espacios de estudio y capacitación, con los de esparcimiento”.

El consumo desmedido de información, especialmente de fuentes poco calificadas, también debe evitarse en el caso de los adultos mayores en aislamiento. “Es la población que más me preocupa porque es la más desguarnecida y la que tiene más miedos”, admite De Rosa.

Así, si se es familiar o allegado de una persona de la tercera edad, el especialista recomienda ofrecerles información de manera tangible para que tengan a mano. “Por ejemplo, imprimirles cartillas con síntomas sospechosos, listas de números de teléfono útiles a los que puedan llamar y materiales informativos en general”, explica.

También es de ayuda recomendarles que ellos mismos lleven registros en papel o pizarras de las pastillas que usualmente consumen para evitar la sobremedicación, especialmente si toman psicofármacos.

Evitando contagios en casa

En relación a las recomendaciones epidemiológicas para los niños que se quedan en casa luego de la suspensión de las clases, la incógnita aparece cuando hay un caso sospechoso en la familia inmediata.

“Si son padres, abuelos o un hermano la idea es que esa persona sea aislada dentro de la casa”, explica la médica infectóloga del Hospital Muñiz Gabriela Piovano. “Si se trata de un niño pequeño y su madre, deberían permanecer en una habitación alejada del resto, con enseres de higiene y alimentación aparte. Además, luego del uso del baño sería esencial desinfectar con agua y lavandina. Si el niño infectado tiene más edad, es recomendable colocarles barbijo”.

La especialista, que ofrece consejos de salud en el programa radial Por las dudas escuchá de Radio Gráfica los martes a las 22, también recomienda que si se debe consultar al pediatra, se lo haga en lo posible por vía telefónica. “Es ideal no sacar a la calle a los niños ni llevarlos a la guardia, hay que prevenir la infección en ambos sentidos: que no se infecte el niño ni que infecte a otros si está enfermo”, explica.

Mientras tanto, en el caso de los adultos mayores -especialmente si viven en hogares de ancianos- se sugiere evitar las visitas especialmente de personas que viajaron al exterior o estuvieron en contacto con viajeros.

“Las personas de la tercera edad también deben vacunarse contra la gripe y al neumonía. Si presentan fiebre, se recomienda aislarlos en un lugar donde puedan estar a más de dos metros de las personas con las que convive, colocarles barbijo, instruirlos para que se laven las manos seguido, y desinfectar los lugares donde usualmente circulan y apoyan sus manos”, agrega Piovano.

Al igual que con los niños, la médica aconseja que la comunicación con el médico de cabecera sea por vía telefónica y sólo se llame al sistema de emergencias si el adulto mayor “se muestra muy cansado, con la presión baja, alteraciones de conciencia o signos de falta de aire”. (Big Bang News).

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