Ariel Turcuman, árbitro de Suteryh – Progreso : “Cuando hay una agresión, uno no puede seguir el partido”
El árbitro Ariel Turcuman explicó los motivos que derivaron en la suspensión del partido entre Suteryh y Progreso, a los 43 minutos del primer tiempo. El juez aclaró que la decisión no tuvo relación con un eventual retiro del equipo visitante, sino con una agresión sufrida durante el encuentro.
“Yo vengo a dirigir un partido de fútbol y trato de que salga todo lo mejor posible, pero hay cuestiones que van más allá de mí. Después de la jugada del penal ya se volvió inmanejable todo. El equipo estaba enojado, no quiso seguir jugando y muchas cosas más no puedo hacer en este caso”, expresó a Dame Pelota.
Ante la consulta sobre la posibilidad de que Progreso hubiera decidido abandonar el partido, Turcuman fue categórico. “No, no. Ellos amagaron a hacer eso, pero no. La suspensión es por una agresión, no es porque se haya ido el equipo de Progreso”, aclaró.
El árbitro también se refirió a las jugadas que marcaron el desarrollo del encuentro. “Todo lo que pasó en cancha es claro, no hay mucho más para decir. Después del penal, Progreso se puso nervioso, me empezaron a chocar. Era un momento en el que estaba muerto el partido, estaba súper tranquilo, acababan de hacer un gol. Yo no puedo manejar las reacciones de los demás, tengo que regirme por el reglamento. Si un jugador va y pechea a otro con amarilla, no lo puedo dejar en la cancha. Tuve que sacar la segunda amarilla. Después el 8 me insultó de frente y tampoco lo voy a dejar pasar”, dijo.
Sobre la sanción máxima a favor de Suteryh, sostuvo que no tuvo dudas en el campo de juego. “Cuando se mete al área el jugador de Suteryh, Armario se lleva pierna, pelota, todo. Para mí fue un penal claro en la cancha. Todavía no lo pude ver, después lo analizaré, pero yo estaba cerca cuando lo cobré. El equipo visitante ya tenía un jugador menos, tal vez pensó que lo quería perjudicar, pero lejos de eso, trato de ser lo más justo posible siempre que me toca un partido”, aseguró.
Turcuman también explicó la cantidad de tarjetas amarillas que mostró en esa acción. “No es que me rodeaban para protestar, me chocaban. Cada uno que me chocaba recibía una tarjeta porque no lo podía permitir. Si yo permito que me empujen todos, después el partido se desmadra. Supuse que con las tarjetas se iban a calmar, pero no entendían el mensaje”, explicó.
Consultado por el motivo de la suspensión, evitó adelantar el contenido del informe, aunque confirmó el hecho que motivó la decisión. “No te voy a decir lo que voy a poner en el informe, pero no fue suspensión porque se va Progreso, sino por una cuestión que quedó en la cancha”. Ante la repregunta sobre si existió una agresión al árbitro, respondió: “Sí”.
En cuanto a las expulsiones, precisó que Progreso terminó con tres jugadores de campo expulsados, además del director técnico y su ayudante. “El tumulto del final es por la expulsión del 8, que insulta”. Del lado de Suteryh, informó la expulsión del jugador número 5.
El árbitro señaló que atravesó situaciones similares en pocas oportunidades durante su carrera. “Llevo 15 años en el arbitraje. He vivido un montón de cosas. Alguna vez suspendí un partido, pero no es lo común y tampoco es lo que venimos a hacer. Nosotros venimos a dirigir un partido de fútbol y tratamos de que termine, pero hay situaciones que nos superan”.
Por último, confirmó que contó con custodia policial tras la suspensión y destacó la actitud de varios futbolistas de Progreso. “Los policías vinieron a cubrirnos. Los mismos jugadores de Progreso, la mayoría, querían calmar a sus compañeros, pero en esa situación ya era inmanejable. Cuando hay una agresión, uno no puede seguir el partido, porque da un mal mensaje”, dijo. También aclaró que la agresión fue contra su persona. “Sí, hacia mí”, respondió ante la consulta. (26-07-26).



