“Se nos fue un luchador incansable. Un adelantado en genética y datos”

El sector ganadero en particular, y en sector agropecuario en general, expresaron su profundo pesar por el fallecimiento de Ariel Barcelona, médico veterinario, titular de la cabaña La Rosa María, en la localidad de Faro, distrito de Coronel Dorrego.
El hecho se produjo el martes, de manera intempestiva, en el propio establecimiento dorreguense.
Integrante de una familia dedicada a la cría de genética de calidad, especialmente de la raza Aberdeen Angus, el Dr. Barcelona supo ganarse el respecto entre su pares no sólo del país, sino del exterior.
“Se nos fue un luchador incansable. Un adelantado en genética y datos; y frontal por demás. En definitiva, alguien cargado de pasión y sangre ganadera”, dijo a La Nueva. el médico veterinario, periodista y amigo Carlos Bodanza.
Dos toros de la cabaña, bajo la conducción de su padre Fermín, lograron el título de Gran Campeón en la Exposición de Palermo, en los años 2000, con Barsa, y en 2003, con Facón; y no pocas veces en la muestra de Bordeu.
Alguna vez, como en 2010 en la inauguración de los remates en la propia cabaña, dijo: “Aún con las inclemencias de la sequía, por la reducción en los stocks y por malas políticas, este es un momento deseado y soñado para quienes hacemos ganadería”. Este siempre fue su espíritu, el que mantuvo hasta el últimos de sus días.
El Dr. Barcelona tenía 53 años y estaba casado con Eleonora, con quien tuvo dos hijas: Lara y Jorgelina. (La Nueva.). (03-03-22).



