Un torneo de surf único bajo el influjo de la primera luna llena del año
Una competencia con todas las generaciones del surf argentino (13 a 70 años) se disputó en Chapadmalal para homenajear y disfrutar el gran momento de este deporte.
Por Julián Mozo
Ella, la siempre bella luna llena, apareció en el horizonte, con su habitual elegancia, a las 22.17 horas, justamente cuando Fernando Ruiz Díaz, el líder de Catupecu Machu, subía al escenario para compartir con los hermanos Manigot (referentes de la banda Ella es tan cargosa) y la banda Equinoxio una hermosa versión de “Across the Universe” de Los Beatles. Una forma casi mística de darle cierre a una cautivante jornada, con un torneazo que reunió a todas las generaciones del surf argentino (surfistas de 13 a 70 años), que tuvo alto nivel, muy buenas olas y una organización que estuvo en todos los detalles en este primer gran evento del año. “No pudo salir mejor. Un día al ritmo de la naturaleza, viviendo la camaradería de la tribu del mar”, resumió Fernando Aguerre, el padre del surf olímpico que volvió a convocar a referentes de cada camada y así seguir con su aporte para potenciar el deporte que tanto ama y tanto ha crecido.
El Quiksilver Full Moon Sessions, que en esta tercera edición repartió 1.550.000 pesos en premios y fue presentado por Ford y Ala Moana Surfshop, arrancó temprano en el balneario Chapatrapa, en Chapadmalal, con el sorteo de los equipos. Hubo cuatro, repartiendo a los 24 invitados. Cada uno fue conformado por surfistas de distintas categorías: Juniors, Damas, Open, Longboard, Master y Legend. Un formato único que permite reunir a las distintas generaciones que han dejado una huella en el surf nacional.
El equipo Menguante fue el ganador y estuvo integrado por Franco Radziunas, su hermana Maia y su padre Luis, además de Nicolás Ludovino, Luis Cafiel y Thiago Passeri, el surfista del momento en el país. Justamente el hijo de Martín Passeri, que estuvo en otro conjunto de esta competencia, brilló nuevamente, logrando el premio a la mejor ola del evento (250.000 pesos), gracias a un aéreo de alto riesgo. El marplatense viene de hacer historia logrando la medalla de plata en el Mundial ISA Junior, en categoría U16, además de arrasar en otros torneos de chicos en Latinoamérica y de ganar un campeonato open en El Salvador.
Esta edición se definió en la categoría Masters. En el último heat del día, ya con el sol cayendo, Luis Radziunas desplegó un backside potente que aseguró la victoria del equipo y un premio a repartir de 1.300.000 pesos entre los integrantes. “A mí lo que me gusta es que, más que un torneo, es un encuentro de gente amiga a la que une la pasión por el surf. Ahí compartimos horas espectaculares en un evento único, con comida riquísima y música de alto nivel… Tuve la gran suerte de que, en el sorteo, me tocara con mis hijos en el mismo equipo y, además, tuve la fortuna de ganar. No siempre se da ir a un evento de tanta categoría y que te pase todo esto. Tener esa foto del podio, con ellos, es para hacer un cuadro, un recuerdo inolvidable”, contó Luis, campeón argentino en 1979 y hoy con 59 años.
“Es un evento distinto, especial, donde están todas las distintas familias de la historia del surf, gente que no conocés o que admirás desde chiquito. Lo ves en el agua y no lo podés creer… Es un flash, especialmente tenerlos en el mismo equipo”, fue la primera reflexión de Thiago, que contó cómo fue la ola que le dio el premio mayor. “Salió justo una rampa buenísima y fui por un aéreo, por el viento que había, y realmente es uno de los mejores que me ha salido en competencia”, analizó para luego terminar con un comentario sobre este gran momento suyo y lo que viene en 2026. “Muy contento de empezar el año así, en casa, con mi familia y amigos, en un evento tan lindo. Me quedo en Mardel hasta el 20 de febrero, que viajamos a Hawaii y luego se viene un raid de competencia, todo muy pegado, en la primera parte del año, con la ilusión de seguir extendiendo este gran momento”, finalizó la nueva joya del Team Quiksilver.
Ya con el evento terminado, con los protagonistas disfrutando de charlas, risas y comida y parte del público todavía en la playa, la música pasó a ser la protagonista. Todavía estaba de día cuando Fer Ruiz Díaz tomó su guitarra y abrió el escenario Quiksilver, seguido por Equinoxio con un set acústico de Red Hot Chili Peppers. Luego el cierre estuvo a cargo de los hermanos Manigot (Ella Es Tan Cargosa). Pero, claro, Fer tenía un as en la manga. Subió nuevamente para zapar con los otros músicos y regalar esa versión de Los Beatles cuando una luna naranja hacía su aparición para coronar un día mágico. (07-01-26).



