Policiales

Cómo sigue el caso Facundo: peritaje a celulares, GPS policial y hasta estudios oceanográficos

Tras la autopsia a los restos del joven, que indicó que murió por asfixia por sumersión, hay elementos de prueba que abonan la hipótesis de la desaparición forzada seguida de muerte.

Cada elemento nuevo que se agrega al caso de la desaparición de Facundo Astudillo Castro parece agrandar las diferencias entre la querella y los funcionarios judiciales. Esta semana fue el turno de los resultados de la autopsia practicada por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que estableció que el joven de 22 años murió por asfixia por sumersión. Sin embargo, no se pudo esclarecer si se trató de un accidente, un suicidio o un homicidio. Para la familia del muchacho, sin embargo, cada vez hay menos dudas de que se trató de un asesinato protagonizado por policías bonaerenses; y para la próxima semana esperan el avance de otras pruebas que redunden, junto a otros indicios que ya están en el expediente, en la hipótesis de “desaparición forzada seguida de muerte”, la única que siguen los tres fiscales de la causa.

El jueves, la titular del Juzgado Federal 2 de Bahía Blanca, María Gabriela Marrón recibió de parte de las autoridades del EAAF el informe de la autopsia realizada el pasado 25 de agosto. Poco después, a través de un comunicado de prensa, la magistrada destacó las principales conclusiones a las que arribaron los especialistas, pero omitió aclarar que la perito de parte, Virginia Creimer, había firmado en disidencia parcial.

El mismo día, en una conferencia de prensa propiciada por Amnistía Internacional, Creimer consideró los resultados del estudio como un “falso” y “pseudo ateneo” de peritos en el que no la dejaron discutir “desde el punto de vista científico y bibliográfico sobre los conceptos”, lo que calificó como una “circunstancia gravosa”.

“A pesar de esto, se llegó a la conclusión que habíamos anticipado hace aproximadamente 40 días: que Facundo murió de forma violenta, por asfixia por sumersión, es decir, que el cuerpo fue sumergido hasta que ingresara líquido en él”, añadió la especialista en medicina legal, al referirse a los restos de diatomeas (algas microscópicas) hallados en la médula del cadáver, cuyo análisis coincide con las muestras de agua y sedimentos del cangrejal de Villarino Viejo, donde fueron encontrados los restos esqueletizados de Facundo el pasado 15 de agosto. Por lo que la escena del hallazgo es la misma de la muerte.

El punto de la autopsia más discutido por la querella fue la consideración del denominado fenómeno Pink Teeth o diente rosado (ver aparte), que, interpretado de una u otra manera, podría haber establecido que se trató de un crimen.

De todas formas, Luciano Peretto, uno de los abogados de Cristina Castro, la madre de Facundo, reconoció que tenía “expectativas incluso inferiores” respecto a la autopsia, dado el estado de deterioro del cuerpo: “Todo esto debe ser analizado conforme al enorme universo probatorio que obra en la causa, que la vincula directamente con el accionar de la Policía Bonaerense”, declaró, y enumeró esos elementos: la detección de ADN concordante con el de Cristina en móviles policiales; el hallazgo de pertenencias de Facundo en un patrullero de Bahía Blanca y en un calabozo de Teniente Origone; las contradicciones entre los agentes que lo detuvieron aquel 30 de abril; y, sobre todo, la información que se desprende de sus propios celulares y que había sido borrada.

“Todo esto, sumado a la enorme cantidad de pruebas que en las próximas horas se van a dar a conocer, viene a confirmar y robustecer la hipótesis de la desaparición forzada seguida de muerte de Facundo en manos de la Policía Bonaerense”, resumió Peretto.

El abogado Leandro Aparicio, por su parte, destacó que la investigación tuvo un renovado impulso con la incorporación de los fiscales de la PROCUVIN, Andrés Heim, y de la UFECI, Horacio Azzolin, quienes acompañan desde fines de agosto el trabajo del fiscal federal de Bahía Blanca, Santiago Ulpiano Martínez, a quien la querella intentó apartar de la causa en dos oportunidades.

“La fiscalía recibió con cautela los resultados volcados en el informe y expresó que serán valorados en conjunto con los demás elementos de la investigación sobre los que se está trabajando y otros que están pendientes”, explicaron desde el Ministerio Público Fiscal, en un comunicado en el que precisaron que se aguarda, “en especial, el análisis de los teléfonos celulares secuestrados, del posicionamiento de los móviles policiales y de estudios oceanográficos que se van a realizar en la zona”.

Para la querella y la fiscalía, Facundo fue detenido aquel 30 de abril por la policía cuando intentaba ir de Pedro Luro a Bahía Blanca a dedo. Si bien los agentes aseguraron que lo dejaron seguir, los investigadores creen que algo pasó y el chico terminó asesinado.

La polémica forense por el Pink Teeth

El fenómeno “Pink Teeth” está vinculado a la muerte no natural de las personas, donde se advierte una coloración rosada en los dientes debido a una disociación de la hemoglobina, según se desprende de los análisis histológicos. Esto sería compatible con fallecimientos por ahogamiento o ahorcamiento. Pero también se presenta un problema, de acuerdo a las diferentes bibliografías forenses, y es que un cadáver puede presentar estas características si permanece en un ambiente húmedo el tiempo suficiente para que se dé este proceso.

Lo cierto es que en los resultados de la autopsia a los restos de Facundo, se establece que este fenómeno “debe ser considerado orientador pero inespecífico para establecer causa de muerte”. La perito de la querella, Virginia Creimer, señaló su disconformidad, al destacar que se llegó a esa conclusión luego de que “un conjunto de personas, a escondidas, se reuniera para hacer una discusión pericial”, siendo que debían haberla incluido y no lo hicieron.

“La odontóloga, la especialista que en el caso de Franco Casco determinó fehacientemente como un fenómeno vital, acá lo dijo inicialmente el día de la autopsia, que era un indicio de vitalidad que antecede a la muerte, y sin embargo, en este informe, muy llamativamente en coincidencia con los médicos de la Corte de la Nación, empezó a decir que el fenómeno era post mortem”, indicó Creimer, quien recordó: “Cuando dije que me oponía a sostener eso, hubo un enorme ataque de muchas personas contra mí”. (Tiempo Argentino).

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