Arranz: “El agua rompió algunas pasarelas, pero ya comenzó a bajar”
La combinación entre las fuertes ráfagas y la pleamar volvió a generar complicaciones este lunes en Monte Hermoso, donde el Municipio trabaja sobre el frente costero y analiza nuevas obras para proteger una zona que todavía arrastra las consecuencias de la ciclogénesis.
En diálogo con el programa Hora Pico, por La Brújula 24, el intendente Hernán Arranz explicó que el mar avanzó nuevamente sobre sectores de la costa y provocó daños, principalmente en las pasarelas de madera utilizadas para acceder a la playa. “Se nos juntó el viento fuerte con la pleamar, en un frente costero que está bastante débil después de la ciclogénesis”, señaló el jefe comunal.
La situación se produjo en una jornada en la que rige una alerta naranja y fueron suspendidas todas las actividades educativas, deportivas y culturales del distrito como medida preventiva. También se recomendó a los vecinos permanecer en sus hogares y evitar desplazamientos innecesarios.
Arranz aclaró, sin embargo, que el fenómeno de este lunes no tiene la magnitud del temporal que afectó meses atrás a la ciudad. “Esto es algo natural, normal. No como la ciclogénesis. A este tipo de vientos estamos acostumbrados. Lo que no tenemos es la defensa que teníamos antes”, explicó.
Según detalló, la diferencia está en la pérdida del histórico talud de arena que funcionaba como una barrera natural frente al avance del agua. “Ahora el mar entra de la misma manera que antes, pero sin que el continente le tome resistencia con el talud de arena”, describió.
“Metimos más de 1.600 camiones de arena”
El intendente dimensionó el impacto que tuvo la ciclogénesis al revelar el volumen de arena que fue necesario trasladar posteriormente hacia la costa. “Nosotros metimos más de 1.600 camiones de arena. Si pasearon por la costanera esta primavera se dan cuenta de que hay arena, pero tampoco se nota la cantidad”, sostuvo.
Y agregó: “Imagínense la envergadura de la cantidad de arena que se llevó la ciclogénesis”.
En ese contexto, Arranz anticipó que el Municipio analiza una intervención de mayor magnitud para intentar proteger el frente marítimo. “Dentro de todos los estudios que hicimos con la Universidad Nacional del Sur y de las posibilidades económicas que tenemos, vamos a tener que hacer un murallón o algo parecido, como para hacer algo diferente”, afirmó.
Más adelante insistió: “Tenemos en la cabeza que hay que hacer una obra importante, porque hay que hacerle frente a todo este fenómeno”.
Daños en las pasarelas
Mientras comenzaba a descender la pleamar, trabajadores municipales recorrían el sector costero y retiraban las maderas de distintas pasarelas dañadas por el avance del agua. “Estamos trabajando ahí en el frente costero, juntando las maderas de las pasarelas que nos volvió a romper”, contó Arranz.
El intendente explicó que esas estructuras deberán ser reconstruidas porque resultan fundamentales para garantizar la accesibilidad a la playa. “No es que las hacemos para que se nos rompan de nuevo. Las hacemos porque la gente necesita bajar a la playa”, remarcó.
Respecto de los paradores afectados durante la ciclogénesis, sostuvo que algunos ya fueron reforzados mientras que otros continúan en proceso de reconstrucción. En determinados casos, precisó, las estructuras debieron hacerse nuevamente desde cero.
Pese al escenario, Arranz llevó tranquilidad sobre la situación inmediata: “Estamos ya saliendo de lo que es la pleamar. Va a empezar a bajar; hay que ver cómo lo deja bajar el viento”.
“Está todo controlado”, concluyó. (La Brújula 24). (21-09-26).



