Monte Hermoso prepara la temporada de verano: habrá 108 guardavidas y deberán reconstruir 24 puestos dañados por los temporales
El secretario de Seguridad de Monte Hermoso, Fernando Vera, explicó que el operativo de seguridad en las playas comenzaría el 15 de noviembre y se ampliará de manera progresiva hasta alcanzar su cobertura total a fin de año. También se refirió a las tareas de prevención, el uso de embarcaciones, las restricciones para la pesca y los protocolos ante la pérdida de menores.

La Municipalidad de Monte Hermoso trabaja en la organización del operativo de seguridad en las playas para la próxima temporada de verano, con el objetivo de contar con 108 guardavidas y la totalidad de los puestos de vigilancia en funcionamiento antes del 1 de enero.
Así lo explicó el secretario municipal de Seguridad, Fernando Vera, durante con el programa De sol a sol que se emite por FM Monte, en la que detalló las dificultades que enfrenta el municipio para reconstruir las instalaciones afectadas por los últimos fenómenos meteorológicos.
Según precisó, la ciclogénesis destruyó 20 puestos de guardavidas y una sudestada posterior provocó daños en otros cuatro. Algunas de esas estructuras habían sido construidas para la temporada anterior.
“Con mucho esfuerzo los estamos haciendo nuevamente para poder llegar y tener la logística necesaria para la temporada”, señaló.
El funcionario explicó que la cobertura de seguridad se implementará en tres etapas, de acuerdo con la afluencia de turistas y las necesidades de cada sector de la costa.
La primera comenzaría el 15 de noviembre, con guardavidas en determinados puntos estratégicos. Luego se incorporarán nuevos sectores hasta completar el servicio hacia fines de diciembre.
“Tenemos que estar ya para el primero de enero con la totalidad del cuerpo de guardavidas, como con los puestos también”, destacó Vera.
La inscripción para quienes deseen incorporarse al cuerpo de guardavidas permanecerá abierta hasta fines de octubre.
Prevención y cambios en la playa
Vera también se refirió a los recursos disponibles para las tareas de rescate y prevención. Confirmó que el municipio cuenta con dos gomones, uno de ellos incorporado después de que se dejara de utilizar una moto de agua.
Las embarcaciones permiten realizar recorridas preventivas y ampliar la cobertura en sectores más alejados.
Consultado sobre la posibilidad de incorporar nuevas tecnologías, como drones para vigilancia o asistencia en rescates, explicó que existen distintas alternativas, aunque su implementación depende de los recursos económicos y de las condiciones del mar y del viento.
En ese sentido, recordó que actualmente la prioridad es reconstruir los puestos destruidos por los temporales, una inversión considerable por las características de las instalaciones.
El secretario destacó especialmente la modalidad de trabajo preventivo que desarrolla el personal.
“Vas a ver muy pocos arriba del puesto, uno o dos, y el resto abajo trabajando de manera preventiva, caminando, silbando”, describió.
Explicó que los cambios producidos en la playa después de la ciclogénesis obligan a extremar las precauciones, debido a la aparición de canales que antes no existían.
Por ese motivo, consideró fundamental que los guardavidas mantengan contacto directo con los bañistas para advertirles sobre los riesgos de determinados sectores.
Según indicó, esta modalidad de prevención permitió reducir la cantidad de rescates durante las últimas temporadas.
Pesca, kayak y tablas de SUP
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la convivencia entre bañistas y quienes practican distintas actividades recreativas o deportivas en el mar.
Vera explicó que durante la temporada se incorporan inspectores de playa para controlar el cumplimiento de las restricciones establecidas para la pesca y el uso de embarcaciones o elementos recreativos.
En el caso de los kayak y las tablas de stand up paddle (SUP), señaló que existen sectores y condiciones específicas para desarrollar estas actividades, con el propósito de evitar accidentes en las zonas destinadas a los bañistas.
También destacó la importancia de informar a quienes desconocen las disposiciones vigentes.
El funcionario confirmó, además, que existe una coordinación permanente entre los guardavidas y la Prefectura Naval Argentina, aunque cada organismo tiene competencias diferentes según el tipo de emergencia.
Qué sucede cuando se pierde un menor en la playa
Vera explicó que durante la temporada anterior se aplicó un protocolo de actuación para los casos de niños extraviados, una situación que suele producirse en las playas con gran concurrencia.
El procedimiento establece que, cuando un guardavidas toma conocimiento de la presencia de un menor perdido, debe dar aviso a los demás puestos y al centro de monitoreo.
Desde allí se comunica la situación a los inspectores de playa y a la Policía, para coordinar la búsqueda de los familiares.
Una de las principales recomendaciones del protocolo es evitar el traslado permanente del menor de un lugar a otro.
“Queda en un lugar fijo, ya están todos en conocimiento”, explicó Vera, quien destacó que esta modalidad permite localizar rápidamente a los familiares y reunirlos con el niño en el puesto correspondiente.
Consultado sobre la posibilidad de recuperar el sistema de pulseras identificatorias que se utilizó en otras temporadas, reconoció que esa alternativa no se viene implementando.
Aclaró que el municipio no evaluó recientemente su utilización, debido a los resultados obtenidos con el sistema de comunicaciones entre los distintos sectores de seguridad.
De todos modos, no descartó considerar otras herramientas que permitan mejorar la prevención.
Vera sostuvo que los procedimientos actuales permitieron resolver los casos registrados sin consecuencias graves y destacó la coordinación entre guardavidas, inspectores, monitoreo y fuerzas de seguridad como uno de los aspectos centrales del operativo previsto para el próximo verano. (26-10-26).



