La Región

Retratos a color de un Monte Hermoso en blanco y negro

El dorreguense Enrique Román dibuja y pinta las fachadas de viejas casas que aún sobreviven en el balneario.

Cuando Enrique Román decidió volver a dibujar, ya habían pasado varios años de la última vez que había tomado un lápiz y un papel. Siempre habían destacado sus condiciones, pero él prefería dedicarse a otras cosas.

Su relación con Monte Hermoso fue diferente. De chico, por más que vivía en Coronel Dorrego, el mar le había parecido algo lejano, como un lugar que tal vez nunca fuera a conocer. Sin embargo, cuando llegó por primera vez a la costa montehermoseña, fue amor a primera vista.

Hoy, casi medio siglo más tarde, plasma ese mismo sentimiento en papel cada vez que puede. En menos de cinco años creó toda una colección de pinturas y bosquejos de los frentes de distintas casas del balneario.

En las escapadas casi diarias que hace desde Dorrego a Monte en forma diaria, usualmente se toma un momento para salir a caminar por las calles del balneario; llegar hasta el faro Recalada y Villa Caballero es una prácticamente obligatorio. En esos paseos se deja sorprender por la arquitectura y las formas de la ciudad y, cuando encuentra las formas y las luces acordes, toma varias fotos que después reproducirá sobre el lienzo.

“Siempre me gustó Monte Hermoso, sus árboles y los chalets antiguos que están prácticamente en vías de extinción. Entonces, hice un montón de cuadros para que no los olviden”, cuenta.

Entre todas las imágenes, selecciona la que más le gusta y dibuja; pero no es una tarea fácil ni a las apuradas. El primer esbozo lo hace a lápiz; cuando queda conforme lo rehace en tinta china y lo finaliza en acuarela.

Esta manía, este pasatiempo, esta pasión tienen su punto de origen en el Museo Benito Quinquela Martín, donde años atrás visitó una muestra con pinturas de los frentes de los antiguos edificios de la Boca.

Este hobby comenzó en el año 2015, y desde entonces ya hizo 31 cuadros de fachadas actuales de las casas de la ciudad. También hay algunos de Paco Bar, del Hotel del Ancla y hasta de una vieja casilla que estaba ubicada donde hoy se encuentra La Goleta, hechos a mediados del siglo pasado y que sobrevivieron al paso del tiempo.

“Muchos de los dibujos que tenía hechos de aquella época, los terminé regalando. También había una serie con los personajes del Martín Fierro. Se puede decir que era una época demasiado romántica para mí”, cuenta.

En los cuadros actuales también se mezclan algunos paisajes de Monte del Este, en los que prácticamente no hay fachadas, aunque sí pinos con formas raras y algunas casas de fondo. Las casillas de madera, lamenta, ya no están para poder dibujarlas.

“Han desaparecido. Los chalets de los años 40 o 50 quedan pocos, y cada vez menos. Entonces, trato de que mis cuadros queden como un testimonio histórico”, señala.

Amante de la historia y escritor

Enrique Román es jubilado y dice tener “un montón de años”; vivió en el campo y fue kinesiólogo. Ya viudo y sin hijos, pasa su tiempo entre Monte Hermoso y Coronel Dorrego, con alguna visita ocasional a Bahía Blanca.

El dibujo no es su única pasión: también es amante de la historia, al punto tal de haber realizado varias publicaciones sobre su ciudad natal, con anécdotas, recopilaciones de revistas y periódicos locales, entre otras cosas.

NOTA ESCRITA POR EL PERIODISTA HERNÁN GUERCIO EN EL DIARIO LA NUEVA.

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