LA DORREGO

Un camino duro pero necesario: cómo prepararse para denunciar un caso de abuso sexual

El panorama árido de instancias judiciales tediosas y agresivas que se anticipa a primera vista cuando se quiere denunciar un delito sexual muchas veces desalienta a las víctimas que, así, eligen prolongar su silencio.

Sin embargo, y aún teniendo en cuenta que el sistema es muchas veces revictimizador y hostil, hay varios caminos que pueden tomarse para armarse de recursos suficientes ante esa instancia.

En este punto, es importante tener en cuenta que los procedimientos a seguir difieren si el abuso ocurrió en las últimas 24 horas o si sucedió meses o incluso años atrás.

En el primer caso, según le señala Luciana Gómez -miembro de la Red de Abogadas Feministas- a BigBang, lo primero a tener en cuenta es el resguardo de las pruebas.

«Luego de las 24 horas muchas de ellas, como lesiones y rastros de ADN, pueden perderse. Por eso se debe pasar por un proceso forense en el cual la primera intervención es policial y del sistema de salud», explica. «Hay que tener en cuenta que en nuestro país el personal de hospitales no tiene formación forense y muchas veces no resguarda apropiadamente la prueba y, al revés, a veces los forenses olvidan que son médicos, actúan como policías y no saben cómo atender las aristas de salud. En muchos casos elegís entre tu salud o la prueba».

Insistir en la preservación es de suma importancia ya que, aunque en los hospitales existe la obligación de notificar a las autoridades ante un caso de abuso, la víctima puede no querer denunciarlo en ese momento y debe disponer de las pruebas si quiere hacerlo en el futuro.

En este punto, no sólo debe prestarse atención a indicios materiales como el semen u otros elementos que pudieran contener ADN del agresor, sino también -en el caso en el que la víctima haya sido forzada a consumir alcohol o drogas para facilitar su sometimiento- a muestras de sangre, orina y cabellos que puedan utilizarse para medir el nivel de toxicidad del organismo.

Abusos de larga data

Si la denuncia se efectúa años después del hecho, es principal de acuerdo a la abogada feminista Patricia Bustamante Quintero, tener en cuenta «el acompañamiento y la ayuda interdisciplinaria».

En relación a la prescripción, se debe remarcar que si los abusos fueron cometidos más de 12 años atrás, se pueden denunciar igual: en varios casos se han juzgado abusos que antiguamente se consideraban prescritos, como en el caso del sacerdote Justo Ilarraz, condenado este año a 25 años de prisión por abusar de siete menores entre 1985 y 1993.

«Si bien hay muchas compañeras en el sistema judicial que están formadas y tienen la mejor disposición, y hay dispositivos especiales para tratar las temáticas de abuso, falta muchísima formación en lxs efectorxs judiciales con lxs que la victima va a tener contacto», agrega Bustamante Quintero en charla con BigBang. «El sistema en su mayoría, salvo pequeñas y valorables excepciones, es patriarcal. Además, no hay capacitación en genero obligatoria».

Para Gómez, aquí es imprescindible que la víctima recurra a una organización feminista que asesore previamente sobre las trabas y tropiezos con los que puede toparse una vez iniciado el proceso posterior a la denuncia.

«Es muy probable, más si el abuso ocurrió en ámbitos familiares y eclesiásticos, que las personas a las que estemos denunciando tengan más poder social o político, y más recursos», advierte. «Y esa falta de poder no la vamos a poder compensar rápidamente a través de la intervención del Estado».

«Y aunque no siempre se necesitan abogadxs, para algunas instancias sí y no siempre puede recurrirse a profesionales especializadxs, por eso es importante el asesoramiento feminista: el patrocinio jurídico gratuito del estado es muy limitado y siempre se necesitan recursos para acceder a abogadxs particulares, que son caros», agrega.

Siempre en compañía

El asesoramiento con perspectiva de género también ayuda a enfrentar bien preparado instancias del propio mecanismo burocrático de la justicia. «A veces mandan a la víctima a recorrer los tribunales preguntando por su caso, exponiéndola sin necesidad», explica Bustamante Quintero. «Si fuera necesario que vaya, yo recomendaría que vaya siempre contenida».

Entre otros, se puede recurrir a la Dirección de Orientación, Acompañamiento y Protección a Víctimas (DOVIC) del Ministerio Público Fiscal; la UFEM, unidad fiscal especializada en violencia contra las mujeres y personas lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transgénero, transexuales e intersexuales; la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia, y la Dirección de Género de la Defensoría General de la Ciudad. Vale remarcar que estas estructuras de asistencia estatal pueden variar mucho en calidad y recursos de acuerdo al municipio.

FUENTE: BIGBANG NEWS

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