La ciudad

Sábado pirotécnico en la ciudad: incumplimiento de ordenanza y falta de empatía

Pese a que el uso de pirotecnia está prohibido en nuestro distrito desde 2014 (cliquear acá), varios vecinos expresaron su malestar a través de las redes sociales por los fuertes estruendos que se escucharon este sábado 14 a la noche.

Estos productos pueden ocasionar un verdadero peligro en la audición; temor o sobresalto en bebés, ancianos, en personas que sufren algún tipo de discapacidad, como los niños y niñas con autismo, y quemaduras. No se puede dejar de aclarar acerca de la afectación en los animales domésticos y silvestres y también en el medio ambiente.

También genera contaminación, ya que para su fabricación se utilizan sustancias como perclorato de potasio o amonio, que tras la explosión se dispersan en la atmósfera, y se concentran en aguas próximas a los lugares donde se los usa.

En las personas que manipulan los mismos o que están cerca, el estallido puede provocar lesiones auditivas. El oído presenta naturalmente un sistema de protección frente a la presencia de ruidos fuertes, pero actúa recién aproximadamente después de 10 centésimas de segundo, por lo que resultaría ineficaz ante el uso.

Está demostrado que una bomba de estruendo alcanza 190 decibeles, que es mucho más de lo que el oído puede soportar. Éste tiene la capacidad de tolerar sonidos hasta 90 decibeles sin ocasionar daños. En caso de bebés o niños, están aún más expuestos al daño, ya que su sistema auditivo es más vulnerable, por lo que se recomienda alejarlos de la cercanía de la explosión. Si se trata de niños más grandes, hay que recomendarles usar protectores auditivos.

Pueden ir desde una pérdida de audición, por el daño de células del oído interno, entiéndase trauma acústico, muchas veces irreversible. Se recomienda consultar lo antes posible.

Otra posibilidad es la presencia de zumbidos (conocidos también con el nombre de acúfenos o tinnitus). Puede ser transitorio o permanente y su intensidad variable.

En algunas oportunidades, si la explosión es muy cercana, el oído puede sufrir de una granpresión sonora, y esto podría ocasionar la perforación de la membrana timpánica, algunas veces acompañada de sangrado, dolor y disminución de la audición.

Más se complicaría el cuadro si además se presenta una crisis de vértigo, con mareos, náuseas y pérdida de audición por la vibración.

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