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Fede Rasmussen, el dorreguense que jugó con el “Dibu” Martínez y Nicolás Tagliafico

El defensor central formado futbolísticamente en Independiente de nuestra ciudad fue compañero de los actuales integrantes de la Scaloneta en el seleccionado argentino sub 17 que participó del Mundial de Nigeria, en 2009. “En ese momento ya eran dos fuera de serie”, asegura.

NOTA PUBLICADA EN EL PORTAL MONTE HERMOSO NOTICIAS

Nació en Coronel Dorrego, a los 5 años empezó a correr atrás de una pelota en la Escuelita de Fútbol de Independiente, durante una década luchó por el sueño de llegar a Primera en distintas categorías del ascenso argentino, tuvo un paso por el Atlante de México y actualmente forma parte de la plantilla de Sarmiento de Junín en la principal divisional de AFA.

A grandes rasgos, la presentación alcanza para afirmar que Federico Rasmussen en un jugador consagrado en el nivel profesional, que vive exclusivamente del deporte que le apasionó siempre y que aprovecha el tiempo libre para estudiar Periodismo Deportivo y seguir con el curso a distancia de Director Técnico.

Aunque el motivo principal de la nota fue otro y él lo supo ni bien se sentó en el resto-bar de la estación de servicio de la entrada a nuestra ciudad y pidió un café cortado con media cucharadita de azúcar.

– Fede, arranca el Mundial y el martes juega Argentina

– Sí, ojalá la ilusión de todo el país se vea reflejada en la obtención de la Copa, esta selección la merece.

Me di cuenta que no lo quiso decir, que ese hecho puntual lo avergüenza bastante, pero cuando lo “pinché” un poquito se animó a “sí, jugué con ‘Dibu’ Martínez y Tagliafico (actuales integrantes del combinado nacional que va por la gloria en Qatar), fuimos parte del sub 17 que participó, sin mucho éxito, del Mundial de Nigeria en 2009”.

En aquel momento, el defensor central dorreguense, que ya medía 1,90 de estatura, integraba la quinta división de Lanús, y fue elegido por el DT José Luis Brown entre los 22 integrantes que viajaron al país africano, donde Argentina quedó eliminada en octavos de final (2-3 ante Colombia).

Rasmussen disputó dos encuentros (Nigeria en el grupo clasificatorio y Colombia), donde también fueron iniciales Damián Martínez, que atajaba en Independiente, y Tagliafico, el 3 de Banfield.

“Es una alegría inmensa que ‘Dibu’ y Nico sean parte de la Scaloneta. Más allá de sus condiciones, de ellos aprendí la constancia y la contracción al trabajo, a no bajar los brazos nunca, aun en las condiciones más adversas. A Dibu lo ayudó mucho irse a Inglaterra siendo menor, y ‘Taglia’ nació siendo un crack”, deslizó Federico.

“Por ellos, pero también por la calidad de equipo que hay y por el sentido de pertenencia de Messi, que se fue de chico y jamás renunció a jugar por su selección, deseo fervientemente que Argentina consiga ser campeón. A este grupo se lo ha castigado muchísimo con las críticas y durante mucho tiempo, pero los jugadores siempre le pusieron el pecho a las balas. Nunca dejaron de defender a los colores de su país, jamás renunciaron a la pelea, y por eso merecen ser los mejores del mundo”, avanzó con buenas presunciones.

Del Federal A hacia arriba, Fede jugó en cuatro clubes distintos: Flandria (2013-2014), Tiro Federal de Bahía Blanca (2015), Villa Mitre (2016-2017), Brown de Puerto Madryn (2017-2018 y 2020) y, desde principios de 2022, en el kiwi juninense.

– Lo que es el fútbol ¿no? debutaste en primera división a los 30 años.

– Tal cual. Costó, pero se dio. El camino que recorrí para llegar me sirvió en lo personal y en lo futbolístico. Haber actuado en el ascenso argentino me permitió formar el carácter y fortalecer mi personalidad, además de madurar como profesional y de perderle el miedo a los roces, a la fricción y a la lucha cuerpo a cuerpo con delanteros mañosos y, mayormente, con picardía y experiencia.

“Le fui incorporando conceptos a mi estilo de juego y a la forma de desenvolverme dentro de la cancha y hoy me siento seguro de saber lo que quiero y hasta donde puedo llegar”.

– De todos los clubes por los que pasaste ¿a cuál te gustaría volver?

– En todos la pasé bien, en Tiro el grupo era espectacular y en Villa Mitre me hicieron sentir que los colores están por encima de todo. Mirá lo que es la vida, el manager deportivo de Sarmiento es Mariano Sardi, ex lateral del tricolor. Así que vivimos hablando de “la Villa”, de Bahía y de lo bien que lo pasamos, él mucho tiempo antes que yo, aclaralo por las dudas (risas).

– ¿Cuánto te dolió que Villa Mitre no haya podido ascender, después de perder la final por penales frente a Racing de Córdoba?

– Fue duro, lo viví como hincha y estuve todo el partido nervioso. Quería que ascendiera, Bahía necesita recuperar la plaza en la Primera Nacional. Me ilusioné mucho después de haberle ganado a Olimpo en la semi, porque el aurinegro era el candidato de todos. También seguí las campañas de Liniers y de Sansinena, le doy mucho valor al fútbol de la Liga del Sur, sobre todo porque sus representantes siempre son competitivos en los torneos regionales o nacionales en los que les toca intervenir.

– A ver: ¿te amargó más lo de Villa Mitre o la eliminación de Independiente a manos de Atlético Monte Hermoso en la semifinal del torneo Oficial de la Liga de Dorrego?

– ¡Uh!… Ambas. Lo de Independiente lo siento en el alma, es un dolor más profundo, sobre todo porque es el club de mi infancia y porque ahí está jugando mi hermano Alejandro.

– Si, lo vi de delantero pero que yo sepa siempre fue defensor. Ahora va de punta o de volante de creación. Un distinto.

– Volviendo a la pregunta anterior, a qué club me gustaría volver, sería a Independiente, y eso va a suceder cuando decida retirarme. En 2016 me incorporé a Mitre de Santiago del Estero, cumplí con la pretemporada pero no alcancé a debutar, y como no tenía ofertas de acá ni posibilidades de ir al exterior me sumé a mi Independiente querido. La pasé bárbaro, siempre jugando de volante central.

– ¡Qué caraduras son los Rasmussen!

– Ja ja, en eso tenés razón. Somos polifuncionales, nos adaptamos a las necesidades del equipo y a todo lo que nos pida el entrenador (risas).

– ¿Estás en el mejor momento de tu carrera futbolística?

– Atravieso un gran presente, pero siempre digo que el mejor momento está por venir. Este año tuve continuidad y el respaldo absoluto de Israel Damonte y todo su cuerpo técnico. Me siento maduro como jugador, con muchos partidos encima y la experiencia adecuada como para ir atrás de nuevos desafíos. Eso me deja tranquilo, con mucha paz interior.

Soy parte del circuito de Primera, donde es difícil llegar y complicado mantenerse. Pero bueno, en diciembre se termina mi contrato con Sarmiento y no sé qué deparará mi destino”.

– ¿No te informó nada tu representante, el también dorreguense y ex Villa Mitre Ezequiel Palacio?

– Hace rato que no me comunico con él, no sé si vive… (risas). Sé que es intención de Damonte (el DT de Sarmiento) que continúe, pero no sé qué va a pasar. Tuvimos un año desgastante, aunque inolvidable porque se coronó con la permanencia.

Es insufrible estar toda la temporada mirando la tabla de promedios y sacar cuentas todos los fines de semana. Sea cual sea el resultado que conseguíamos enseguida nos fijábamos como habían salido los rivales directos. De locos.

– Premio al sacrificio.

– Y, sí. Al cumplir el objetivo, cuando los números decían que nos quedábamos en primera, el plantel se fundió en un abrazo fraternal e interminable. Fue pura voluntad, compromiso y constancia, de los jugadores, del cuerpo técnico y de los auxiliares.

Licha”, loco y líder

“Lisandro López, con la edad que tiene (39 años), es un ejemplo a seguir. Cuando lo ves entrenar, pensás: ‘si este le mete así, yo no puedo aflojar’. Es impulsivo, sanguíneo, tremendamente ganador. Le tocó ir al banco de suplentes y jamás puso mala cara; un líder nato, un profesional de la hostia”.

Con halagos más que merecidos, Fede siguió describiendo a “Licha” López, ídolo de Racing y goleador de Sarmiento en la última edición de la Copa de la Liga Profesional.

“Jugar a su lado es un sueño. A veces te podés preguntar: siendo lo que fue y la adoración que el hincha de Racing tiene por él ¿es necesario que siga insistiendo a este nivel? Su vigencia, sus ganas y su mentalidad te dan las respuestas. Entrena a full y siempre va por más. Por suerte ya anunció que seguirá un año más, aunque yo lo veo entero, estupendo físicamente, por eso creo que habrá ‘Licha’ para rato”.

– ¿El delantero más difícil de marcar en primera división?

– Todos son complicados, pero Copetti (de Racing) me sacó canas verdes. Es bravo, movedizo, intenso y muy audaz para tirar diagonales. Corre mucho, te choca e intenta fabricar foules cerca del área todo el tiempo. Además, lo respalda un equipo que juega realmente bien.

Aparte que en un partido me sacó mal, es el atacante más completo que marqué; me encanta como juega. Y eso que tuvimos varios encontronazos, un par de veces me boqueó, pero todo lo que pasa dentro de la cancha queda ahí, en la cancha.

– También te tocó marcar a Julián Álvarez, hoy uno de los puntas de la Scaloneta.

– Sí, pero en ese partido ante River yo jugué de lateral por la izquierda y Julián fue referente de área; casi ni nos cruzamos. Marcando punta me tocó correr a varios ligeritos, entre ellos Langoni (Boca) y Leandro Fernández (Independiente).

– ¿Es cierto que le pediste a un árbitro que te de un gol que vos no habías convertido?

– Sí, ja ja… Fue contra Patronato, intenté pegarle al arco, le di muy mal, la pelota se iba al lateral más o menos, pero dio en un defensor contrario, descolocó al arquero y se metió. Enseguida miré a Darío Herrera (el juez principal) y le pedí que me lo anote a mi, pero no hubo caso. Me dijo: “no seas caradura, fue en contra”. Una mala onda terrible, no le costaba nada ayudarme… (risas).

Por el momento, Fede reside en Bahía, pero los fines de semana elige, junto a su hijo Bautista (10 años), ir a visitar a sus familiares a Coronel Dorrego o descansar en la playa montermoseña.

– A Dorrego nunca dejé de ir, es mi cable a tierra. Sigue con el alma de pueblo de siempre y su gente no deja las costumbres de lado, lindas por cierto, pese a que la sociedad exige cambios permanentes. Sí me asombró como creció Monte, lleno de edificios y con construcciones por todos lados, incluso a kilómetros del centro.

– En 2023 se viene el centenario de Independiente, que se tira al campeonato, ¿con los dos Rasmussen en el equipo?

– Ja ja, no es momento. Tal vez me lo pida la dirigencia, pero hoy es prácticamente imposible. Voy a seguir alentando de donde esté.

– A fin de año, cuando alces la copa, ¿cuál va a ser el motivo principal del brindis?

– Mi familia va a estar en primer lugar, aunque también voy a pedir por un país sin tanto odio y que Argentina sea campeón mundial.

– ¿En qué año estás de la carrera de Periodismo Deportivo?

– Arranqué a mitad de este 2022 en el ETER (Escuela de Comunicación Social y Periodismo Digital) y todavía me quedan dos años por delante. Ser periodista deportivo es la forma que más empuje emocional me da para seguir ligado al fútbol. Me va a costar, pero me interesa y le meto ritmo al estudio en los ratos libres.

También estoy haciendo el curso de director técnico nacional, de manera virtual, otra de las pasiones que tanto interés me despierta. Así que veremos, o colega tuyo o entrenador (risas). (20-11-22).

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