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Anestesia

carlos maderaPor Carlos Madera

Anestesia: Falta o privación general o parcial de la sensibilidad, ya por efecto de un padecimiento, ya artificialmente producida. Todos hablamos de la anestesia que “sufre” nuestra comunidad, pero es eso, nuestra comunidad somos todos.

A partir de allí podemos intentar disimiles análisis; primero , visibilizamos ,nos acordamos, discutimos, opinamos sobre lo que nos conviene, por otra parte gozamos todos de una memoria selectiva, innata, personal, cognitiva que nos determina llevar a decir y tratar hechos, sucesos, los temas que elegimos y no otros. Considerando nuestro componente cansino, casi apático, propio del biotipo surero no somos de demostraciones efervescentes, y no es que tenga que ser así, solo que como toda reacción de un flemático, cuando ocurre, es desmedida.

Tampoco se pierde de vista y creo que “aquí está el huevo y no lo pise”, que esos silencios a veces son “fabricados”, so pena dejando de lado rigor, compromiso y ética desde donde se producen. El no accionar sobre determinados temas nunca supone casualidad, sí variantes bien marcadas porque no se quiere.

Los silencios a los gritos que rondan permanentemente y preferentemente sobre hechos y temas que turban a nuestra comunidad son prueba fiel, que no se habla ni se visibiliza lo que no se quiere. Eso de que “todo el mundo sabe” como comentario obligado a situaciones “más o menos graves”, pero todo naturalizado por la población, menos los afectados claro, revela una marcada inacción colectiva o comunitaria a los temas que la aquejan.

Nadie pretende puebladas o extremos, como lo que hacíamos mención  a la rebeldía desmedida de los “mansos”, pero sí que se plasme por los carriles que corresponda “eso que todos saben”. Quien roba, quien prende fuego, quien vende droga, quien carnea ajeno, quien pelea, quien rompe, quien miente, quien sabe lo que todos saben pero nadie dice. La hipocresía y el cinismo como sostienen algunos “ayudan” a que nunca pase nada.

Solo se trata de cuidarnos entre todos y preservar el lugar, este, que hemos elegido para vivir nosotros y los nuestros, con los problemas de todos, las conductas de todos, pero también las reglas y derechos y obligaciones de todos. Algunos tienen más responsabilidad que otros, lo sabemos, lo asumimos y lo reclamamos.

Tenemos policía, fiscalía, intendente, funcionarios, concejales, foro de seguridad, entidades intermedias, medios de comunicación, tenemos población, la misma que nutre todos estos cometidos y no tiene que mirar hacia arriba para ver si cae la solución. Escondiendo constantemente lo barrido debajo de la alfombra no es el camino. Si se nos llueve el techo, no busquemos un tarro, tratemos de arreglar el techo.

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3 comentarios

  1. Carlos

    Coincido. Una sociedad anestesiada puede serlo porque se autoanestesia (está de acuerdo con la paz de los cementerios) o porque la anestesian, sea subliminalmente (con mecanismos de dominación muy sutiles) o de manera coercitiva (con mecanismos directos basados en la represalia).
    Y yo creo que al respecto existe en nuestro Pago una linda ensalada. El “no se puede” ha logrado formato institucional, y ese “no se puede” no escrutado por la ciudadanía encuentra un nicho reconfortable para su asentamiento. Nuestros representantes saben que el “no se puede” es suficiente herramienta para que muy pocos sean tenidos en cuenta cuando cruzan alegatos refutadores. Por ejemplo te anestesian argumentando que no se pueden administrativamente trasladar partidas presupuestarias para destinarlas a prioridades un tanto más relevantes ya que tienen destino establecido. De pronto entre gallos y medianoches el pueblo se entera que una parte de la partida del fondo educativo, permiso mediante, fue utilizada para eventos festivos. Todo fenómeno. Pero entonces se puede. Vale decir, todo tiene relación con las decisiones políticas.
    Un ejemplo taxativo. En nuestro caso hemos firmado el registro de oposición para la obra de asfalto de El Perdido. Sospechamos que somos los únicos. Y no lo hacemos debido a que consideramos que la obra es mala o perjudicial, todo lo contrario. Si bien creemos que su formato gravoso hacia el frentista es realmente desdoroso, consideramos que con esa partida se puede desarrollar en la Unidad Sanitaria un consultorio odontológico acorde a las necesidades del pueblo que incluya un servicio superior a la actual visita del profesional cada 15 días, o que definitivamente se ponga en funcionamiento la sala de rayos.
    No pensar en nuestras prioridades como pueblo es avalar esas anestesias o fetiches, muecas a las cuales lamentablemente estamos muy acostumbrados.

    Un abrazo

  2. Comparto plenamente sus dichos sr. Sala, en cuanto al registro de oposicion ni enterados estamos en nuestro caso particular….quizas sea porque la obra no llegue a nuestro barrio. Pero tambien seria prioritario las cloacas asi de paso nos liberamos de las desagradables y contaminantes bombitas nocturnas que estan de moda en el pueblo. Gracias por publicar.

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