El mejor año del poker argentino


Damián Salas con la bandera argentina en las WSOP

El estadounidense John Cynn acaba de convertirse en el ganador del torneo principal de la 49ª edición de las Series Mundiales de Poker. Esta victoria ponía punto y final a un campeonato que se estuvo disputando en Las Vegas desde el 2 de julio y que contó con una importante representación argentina.

Cynn se llevó un premio de 8,8 millones de dólares después de imponerse en una competencia que contó con 7.874 participantes, de los cuales sólo 1.182 acaban siendo premiados. Estos números dan cuenta de la dificultad que supone llegar a estar entre los mejores de este torneo.

Entre los jugadores latinos de este Evento Principal de las Series, el mejor clasificado ha sido un argentino: Iván Lucá. El puntaltense es uno de los máximos exponentes de los naipes del país, y en esta ocasión ha conseguido un puesto 20 con el que se ha embolsado US$282.630. Otro argentino, Andrés Jeckeln, ha estado también entre los más destacados de América Latina, logrando un puesto 31 y un premio de US$230.475.

Grandes resultados para la armada argentina, aunque nada comparado con la gesta lograda por Damián Salas el año pasado; una actuación que no pudo repetir en esta edición, teniendo que conformarse con la posición 569.

Por primera vez en la historia, un argentino se metía en la “mesa final” de las Series Mundiales, esto es, entre los últimos 9 clasificados. Salas era el único sudamericano de la mesa y terminó en 7ª posición con un cobro de US$1.425.000. El jugador de Chascomús recibió todo el apoyo de la comunidad latinoamericana del poker, que lo animaron tanto en el casino como a través de las redes sociales con el hashtag #VamosPampa.

Damián Salas no estuvo sólo en el camino hacia la mesa final de las Series Mundiales. El bonaerense Richard Dubini hizo también un excelente torneo y se quedó a las puertas de ser finalista. Terminó 12º con un premio de US$530.000.

Richard Dubini

Estos resultados no fueron casualidad sino el fruto del trabajo y la constancia que varios jugadores argentinos venían haciendo en los últimos tiempos. Salas, junto a otros nombres como el de Nacho Barbero, Mario López, Leo Fernández, Andrés Korn o Fabián Ortiz, ya era de los profesionales de los naipes más destacados del circuito nacional y latinoamericano. El buen hacer de Dubini hizo que apenas unos días antes se uniese al equipo de una de las casas de poker más importantes del mundo, siendo el único argentino en formar parte de este club.

El premio de Damián Salas en las WSOP 2017 es el de mayor cuantía conseguido por un jugador argentino. Apenas un par de meses antes, otra jugadora de Buenos Aires, María Constanza Lampropulos, batía ese mismo récord.

Lampropulos empezó en el mundo del poker un poco por acompañar a su pareja sentimental, Iván Lucá, pero en el último año ha demostrado que ha venido para quedarse y no sólo ha superado al puntaltense sino también al resto de jugadores nacionales.

María Lampropulos e Iván Lucá

En abril de 2017, Lampropulos se convirtió en el primer jugador de Argentina en lograr un premio superior al millón de dólares. Fue en un torneo en Nottingham, Inglaterra, donde se coronó como campeona y se llevó un millón de libras esterlinas.

La bonaerense ha seguido batiendo récords. A principios de este año, se convertía en la primera mujer y primer jugador de América Latina en ganar el PCA de Bahamas, uno de los torneos más importantes del mundo. De nuevo superaba el millón de dólares de premio.

En estos momentos, Lampropulos es la mejor jugadora de poker de la Argentina, y durante varias semanas de 2018 lo fue del ranking de América Latina (ahora es segunda por detrás del brasileño Felipe Mojave), llegando incluso a entrar en el Top 50 mundial ya que logró alcanzar el puesto 40.

Lampropulos y Lucá se han convertido en la pareja de oro del poker argentino. Empezó el de Punta Alta situándose como uno de los mejores talentos del Continente gracias a hazañas como ser el primer argentino en ganar un “brazalete” de los campeonatos de las Series Mundiales.

Desde entonces Lucá ha seguido sumando grandes resultados y se ha convertido en uno de los mejores especialistas en torneos High Roller, aquellos en los que las apuestas y los premios son más altos. El puntaltense lleva acumulados más de 6 millones de dólares en ganancias, las últimas en las recién terminadas Series Mundiales de Poker.

El poker argentino vive una época dorada y parece que la historia no ha hecho más que empezar.

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