La cineasta dorreguense Paola Buontempo habló del Festifreak itinerante

Imagen de la película Las Calles

Una selección de largos y cortometrajes que fueron parte del Festival Internacional de Cine Independiente de La Plata FestiFreak se presentaró en Quito en los primeros días de este mes.

La muestra es parte de Festifreak itinerante, un proyecto que busca extender los límites geográficos del festival, que en el 2016 celebró su décimo segunda edición. El festival, que se realiza ininterrumpidamente desde el 2005, tiene como propósito visibilizar proyectos cinematográficos que proponen una mirada original, que se aleja de las convenciones del cine comercial.

En ese sentido, el festival se mantiene atento a las producciones que se gestan en los márgenes y se ha consolidado como una vitrina para directores nóveles, con propuestas estéticas y narrativas arriesgadas. Al término de la decimosegunda edición, en octubre del año pasado, los programadores, la dorreguense Paola Buontempo y Marcos Migliavacca, fueron los encargados de preparar una nueva muestra itinerante.

El resultado es una selección de cuatro largometrajes y cinco cortometrajes argentinos. Fue la segunda vez que el Festifreak itinerante se presentó en Quito.

Buontempo explica que uno de los criterios de selección fue el reconocimiento alcanzado por las obras dentro del festival. Entre los largometrajes están ‘La noche’, de Edgardo Castro, sobre los recovecos nocturnos de una ciudad inquietante, premiada como el Mejor largometraje argentino.‘La familia Chechena’, de Martín Solá, que explora el tema de la identidad a través de las ziker, danzas rituales de los musulmanes sufís chechenos, que mereció una mención especial por parte del jurado.

También se vio ‘Las calles’, de María Aparicio sobre un proyecto escolar que busca ponerle nombre a las calles de un pequeño pueblo de la Patagonia e ‘Implantación’, de Fermín Acosta, Sol Bolloqui y Lucía Salas, sobre la reapropiación cultural de un antiguo proyecto habitacional.Buontempo asegura que para la selección también se tomó en cuenta una serie de elementos narrativos que comparten las producciones.

Habla, por ejemplo, de las formas de apropiación de los relatos urbanos y los estrechos y relativos márgenes entre la ficción y el documental que se perciben en ‘La noche’ y ‘Las calles’.

Pero también pone en contraste las distintas formas que tienen los directores de ‘La familia chechena’ e ‘Implantación’ de instalar su mirada a través de una cámara que transita entre lo contemplativo y lo inmersivo. ‘El trabajo industrial’, de Gerardo Naumann; ‘San Guerrero’, de Jeff Zorrilla; ‘Feng Shui’, de Diego Burlando; ‘Umwelt’, de Toia Bonino; y ‘Schuld’, de Gonzalo Egurza componen la muestra de cortometrajes.

Un formato, dice Buontempo, con amplias posibilidades de circulación, que actualmente responden a los nuevos hábitos de consumo del audiovisual que tiende a los relatos cortos. “Los cortos son espacios de exploración”, dice la programadora, sobre un producto que no necesariamente se ajusta a las estructuras clásicas narrativas pero que tiene la capacidad de provocar profundas inquietudes en el espectador, en una fracción de tiempo, en relación al largometraje. (www.elcomercio.com).

 

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