En la reciente cosecha, creció el rinde promedio de trigo

Fuente: Diario 26“La campaña se dio con un escenario climático caracterizado por un adecuado régimen de precipitaciones y de temperaturas. Esta es la explicación de por qué los rendimientos superaron con creces a la media”, dijo a La Nueva. el dorreguense Iván Ullmann, de la Dirección de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca, en relación con la última cosecha fina en la zona.

En trigo, el rinde creció el 17%, con un promedio de 2.980 kilos por hectárea, contra 2.500 K/H de la campaña 2014/15. A las lluvias adecuadas, en tiempo y en forma, se sumaron temperaturas acordes a los ciclos.

Ya se sabían los dos datos restantes de la zafra.

En superficie sembrada la caída fue del 27% (590.000 hectáreas contra 805.000 previas), en tanto que la producción disminuyó el 14%, al pasar de 2.040.000 toneladas en 2014/15 a 1.760.000 Tns. en la actual.

El promedio total para la región cercana a Bahía Blanca es de 2.980 kilos por hectárea, muy por encima de registros históricos.

En cebada el panorama es diferente, ya que los aspectos clave dieron en positivo.

El rinde creció el 40%, a favor de una correcta implantación y un adecuado desarrollo del cultivo en medio de un acompañamiento climático ideal. El rinde promedio pasó de 2.700 kilos por hectárea, a 3.770 K/H de la presente campaña, con picos que superaron los 4.000 K/H en distritos como Suárez, Pringles y Dorrego.

La superficie creció el 11% (de 350.000 hectáreas a 390.000 Has.), más que nada por la incertidumbre generada acerca del futuro comercial del trigo.

Un incremento del 54% se advirtió en la producción, con 1.460.000 toneladas respecto de 945.000 Tns.

El promedio total de la zona de alrededor de Bahía Blanca es de 3.770 kilos por hectárea, también por encima de las marcas históricas.

Respecto del futuro, tras la eliminación de dos medidas clave para la producción (ROE’s y retenciones), la cadena tiene expectativas.

“El nuevo marco conlleva una mejora para la ecuación económica del agro, pero implica una responsabilidad para el sector en pos de consolidar prácticas de producción que refuercen la eficiencia productiva y la sustentabilidad del sistema”, dijo Ullmann.

“El simple ejercicio de valorizar las producciones de trigo y de cebada del SOB pone en evidencia la generación de ingresos por 650 millones de dólares, según precios de exportación (FOB)”, agregó.

“En base a ese monto de recursos se advierte que la quita de retenciones implica la liberación de recursos de unos 130 millones de dólares para el sector productivo que, anteriormente, tenían como destino las arcas del fisco”, explicó.

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